Saltar al contenido
Puente flotante Reina Emma y el Handelskade en Willemstad

48 horas en Willemstad

Fachadas pastel, un puente que se abre y cómo repartir tu tiempo entre Punda y Otrobanda.

Willemstad es lo bastante pequeña para recorrerla a pie y tiene tantas capas que vale la pena ir sin prisa. Empieza temprano en Punda, cuando la luz sobre el Handelskade es suave.

Cruza el puente Reina Emma; si se abre para dejar pasar un barco, toma el ferry gratuito. Los callejones de Otrobanda están llenos de murales y cafecitos.

El segundo día, combina un museo por la mañana con una ruta gastronómica al atardecer y termina viendo el sol caer sobre la bahía de Santa Ana.

También te puede gustar